Ansiedad...
Alguna vez han sentido esa necesidad de comer? No necesariamente algo en particular pero si algo que no es precisamente saludable y solo puedes pensar en eso?
Pues ayer fue mi dia. Me levante con la firme intensión de seguir con mi plan de alimentación y todo eso, pero no había pasado una hora cuando mi cerebro me comienzo a traicionar. Primero fue el pensamiento de una simple galleta oreo, pero sabia que si caia no iba a ser una sino el paquete completo, así que decidí que podía esperar. Media hora mas tarde estaba pensando en helado, luego en donuts que se fueron transformando en cheesecake, tortas, pansito, masita, carbohidratos....todo eso antes de medio día.
Por fin llego la hora del almuerzo y logro a comer como dice el libro, un cuarto del plato con carbohidratos, un cuarto del plato con proteína y medio plato de vegetales. Misión cumplida, pase la comida como se debía. Aja! pero no podía cantar victoria, inmediatamente después de comer me vinieron a la mente de nuevo los pensamientos impuros sobre donuts, papas fritas, cheesecake y todas esas cositas que tengo una semana sin comer. Me di cuenta que mi cerebro me estaba pidiendo masita porque estaba entrando en abstinencia y aunque fui al centro comercial (tenia que hacer un deposito), resistí. Eran las cinco de la tarde y hasta ese momento había mantenido mi fuerza de voluntad y no había caído en las "tentaciones gorditas".
Se hicieron las 7:30 y me fui a entrenar. Una hora de no pensar, de liberarme y hacer lo que dice la pizarra, push ups, correr, sentadillas, pistons, sube, baja y suda... se termino la hora.
Llegue a casa feliz como me pasa después de entrenar y cuando entre a la cocina estaban mis demonios todos esperándome asi que decidí cortar por lo sano. Debí haber cenado proteína pero ya no podía resistirlo, tenia que satisfacer a mi cerebro de gordito y sucumbí... cotufas con jugo de naranja para antes de dormir.

Amiga G,
ResponderEliminarYo creo que no se ha pasado por mi Snap, pero le resumo aquí.
Un día, fui al gym, me hice las mediciones y me explotaron los ojos cuando me dijeron que mi cuerpo tenía 44% de grasa. Si. Este cuerpecito alberga en algún lado casi la mitad de su totalidad en grasa.
No es que me iba a morir, pero la grasa que no se ve, es la más peligrosa, pues resulta estar en los organos (dicen las malas lenguas de Google).
Esa misma noche me castigué con un mes sin azúcares.
Fui fuerte. Lo logré (sin contar un finde de vacaciones). Pero es cierto lo que ud. dice. La ansiedad se siente. Por lo menos yo la sentí a la semana de mi abstinencia.
Luego de cumplir el mes, me di cuenta que no extrañaba el azúcar tanto como antes, y que me era más fácil decir que no.
Hoy en día mi trato conmigo misma es: de lunes a viernes, nada; sábados y domingos, sólo si se da la oportunidad.
No le digo que no como nada, pero si muchísimo menos de lo que estaba comiendo. Mi premio? 3% menos de grasa corporal.
Piense en mi lema. En vez de "a partir de mañana no como más", mejor es "a partir de mañana me lo como"... hoy no se lo comerá, porque siempre hay un mañana.
Besos hasta allá! Y bienvenida al club bloguero!
fijate amiga leyla que eso es lo que he estado haciendo, cada vez que veo la tienditas de las donas me digo... mañana me la compro... y así he logrado manejar la ansiedad. Claro esta que no estoy libre de pecado pero por lo menos le he bajado bastante
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