Un poco de Historia
Hace poco cumplí un año desde que salí definitivamente de mi país, digo definitivamente porque antes de ese 14 de mayo de 2016 hay toda una travesía que luego contaré. El caso es que ese día viaje a mi nuevo hogar cargada de cinco maletas, tres maletas de mano, 6 cajas llenas de peroles, tres gatos, una abuela y mi hija que para el momento tenia 4 meses.
Ese día fue el comienzo de una nueva vida. Llegar a un país desconocido, a una ciudad que era mas pueblo que ciudad, sin nadie conocido, lo único que tenía era a mi esposo y a mi pequeñita. Los primeros meses fueron duros, la soledad y el aburrimiento estaban haciendo mella en mi, ademas de la privación de sueño que viene con una bebe. Lo único que podía hacer era salir a caminar las dos calles del pueblo y cocinar para comer. Si bien la cocina siempre ha sido mi pasión en ese momento la usaba para calmar mi ansiedad a travez de la comida y cabe decir que lo que cocinaba eran puras cosas gorditas.
Con el tiempo me fui acostumbrando a esta nueva rutina, fui conociendo amigas que me acogieron en sus vidas y comencé a tener cierta vida social. Salir a tomar café con mis "señoras"era una de las pocas actividades que tenia fuera de casa y como bien mi hermana me había dicho "tu circulo de amigas va a subir su rango de edad considerablemente", y así fue.
Un año después, hace poco más de un mes nos volvimos a mudar. Esta vez a la capital y la mudanza fue mucho mas grande ya teníamos muebles, electrodomesticos, no fueron seis sino veinte cajas las que llenamos y fueron las mismas cinco maletas y los mismos tres gatos. Aquí en un mes he conseguido mas cosas que hacer, el rango de edad de las mamas del parque ha bajado considerablemente y tengo una actividad que me mantiene enfocada. Aquí tenemos mas oportunidades de crecer como personas y profesionales y solo el tiempo dirá lo que nos depara el futuro.

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